sala kathmandu

madrid, 1995

Ocho aros de madera concèntricos y separados entre sì por 35 cm, suspendidos en el interior de un pozo que une las dos plantas de la sala e iluminados con luz roja desde arriba, proyectando igual nùmero de aros sobre el suelo (pista de baile),a modo de gran diana.

Instalaciòn realizada junto a otras dos de Javier Pèrez y Felìcitas Hernandez, retomando el sabor setentòn de la arquitectura del garito que màs tarde èste adoptò.


 

 

© josechu dàvila buitròn 1995